Senadores de EE.UU. no fueron notificados antes de los ataques aéreos en Venezuela

3 días hace

En un giro sorprendente, el Comité de Servicios Armados del Senado de Estados Unidos no recibió aviso previo sobre los ataques aéreos en Venezuela, reportó CNN. Esta revelación ha desatado un aluvión de controversia política en EE.UU., intensificando el debate sobre el manejo de las intervenciones militares.

La operación militar, iniciada a las 2:00 a.m. (hora local), provocó potentes explosiones que resonaron en Caracas y estados circundantes. Residentes de la capital describieron un caos absoluto: sirenas sonando y calles abarrotadas de personas buscando refugio, mientras cortes de electricidad sumieron gran parte de la ciudad en la oscuridad. Los aviones volando a baja altura y los helicópteros sobrevolando generaron aún más pánico, especialmente cerca de instalaciones militares cruciales como el Fuerte Tiuna y la base aérea La Carlota. Imágenes de humo elevándose desde estas localidades reflejan un panorama de desesperación.

En respuesta, el gobierno venezolano acusó a EE.UU. de realizar una “agresión militar extremadamente grave”. En un comunicado, Caracas catalogó la operación como una “flagrante violación” de la Carta de las Naciones Unidas y exigió condena internacional. Además, el régimen de Nicolás Maduro declaró un estado de emergencia nacional, intensificando la crisis en un país ya al borde del colapso humanitario.

El presidente Donald Trump, a través de su red social Truth Social, afirmó que las fuerzas estadounidenses habían capturado a Maduro y su esposa, Cilia Flores, acusándolos de narcoterrorismo. Calificó la operación de “brillante”, reflejando la postura agresiva de su administración hacia Venezuela, una nación caracterizada por relaciones marcadas por la desconfianza.

La omisión de notificar al Congreso ha generado un intenso debate en Washington. Expertos en derecho constitucional argumentan que, aunque el presidente puede ejecutar acciones defensivas bajo el Artículo II, operaciones de tal magnitud suelen requerir consulta con comités relevantes, dada la complejidad de las implicaciones políticas y humanitarias. Legisladores han expresado su preocupación, señalando que la falta de comunicación podría establecer un precedente peligroso para la política exterior estadounidense.

Este evento también marca un escalamiento significativo en la presión de EE.UU. contra el gobierno de Maduro, asociado frecuentemente con el narcotráfico y manipulación electoral. En meses recientes, Washington había incrementado su presencia en la región, acumulando fuerzas navales en el Caribe y realizando operaciones contra el tráfico de drogas.

A nivel internacional, la reacción ha sido rápida. Países aliados de Venezuela, como Cuba y otras naciones de la región, han condenado la acción militar, mientras la ONU y países vecinos como Colombia han convocado sesiones de emergencia para evaluar las consecuencias de esta intervención. Aún se ignora el número exacto de víctimas, pero informes iniciales sugieren daños significativos a la infraestructura y posibles bajas civiles, lo que podría profundizar la crisis humanitaria.

La situación en Caracas continúa en un estado inestable, con visible presencia militar y restricciones de vuelo impuestas por la FAA, que advierte sobre “actividad militar en curso”. A medida que se despliegan las repercusiones del ataque, el mundo observa con creciente inquietud cómo esta intervención podría alterar el equilibrio político en Venezuela y toda la región.

Presidente Boric convoca reunión de emergencia en La Moneda por crisis en Venezuela y acciones militares de EE.UU.

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