Cabello condenó la operación militar estadounidense, calificándola de “ataque criminal, terrorista y vil” que infringe las leyes internacionales. Detalló el suceso en la residencia de Maduro en Fuerte Tiuna, revelando que Cilia Flores se opuso a ser separada de su esposo, afirmando: “Si se lo llevan a él, me tienen que llevar a mí también”. A pesar del operativo, sostuvo que los objetivos de Washington se lograron solo “parcialmente”, insistiendo en que el pueblo bolivariano permanece unido.
El ministro llamó a la movilización de las bases chavistas, incluidos colectivos y motorizados, instando a mantener la calma y la disciplina para “no facilitar las cosas al enemigo invasor”. “Alerta, los motorizados alerta”, advirtió, mientras rechazaba las fake news destinadas a desmoralizar al oficialismo.
Cabello también destacó que Estados Unidos “sabe que tiene un prisionero de guerra en su territorio” y que Venezuela “vencerá” ante esta provocación. Sus declaraciones buscan cohesionar al oficialismo en medio de una crítica situación, donde Delcy Rodríguez asume el liderazgo interino y se organizan manifestaciones en apoyo a Maduro. Mientras tanto, Maduro y Flores mantienen su declaración de no culpabilidad en Nueva York por cargos de narcoterrorismo, mientras el chavismo sigue resistiendo. Cabello, considerado el “número dos” del régimen, proyecta una imagen de fortaleza interna frente a la incertidumbre regional.
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