

En Davos, Suiza, el Presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, lanzó una nueva iniciativa conocida como el ‘Consejo de Paz’, diseñado para competir con la Organización de las Naciones Unidas (ONU). En su discurso, el mandatario enfatizó que el proceso en marcha es “muy importante”, afirmando que “el mundo es más rico, seguro y pacífico que hace un año”, en presencia de varios representantes de diversos países.
Trump también criticó a la ONU por no aprovechar su “tremendo potencial”, sugiriendo que el nuevo consejo tiene como objetivo fundamental promover la estabilidad, la paz y la gobernanza en zonas afectadas o amenazadas por conflictos. Este esfuerzo surge, en parte, como un intento de poner fin a las hostilidades entre Israel y Hamás en la Franja de Gaza, mientras supervisa la reconstrucción de estas áreas devastadas.
A pesar de recibir un respaldo inicial del Consejo de Seguridad de la ONU, que le otorga legitimidad internacional, el enfoque de Trump se centra en una visión más amplia y a largo plazo. Él mismo asumirá la presidencia indefinida del consejo, con la posibilidad de que su mandato se extienda más allá de su actual administración.
En el equipo fundador del Consejo de Paz, se encuentran figuras prominentes como su yerno Jared Kushner, el secretario de Estado Marco Rubio, el enviado especial Steve Witkoff, y el expresidente del Reino Unido, Tony Blair. Este cuerpo estará por encima de la ‘Junta Ejecutiva fundadora’, lo que apunta a una estructura de poder consolidada dentro de esta nueva organización internacional.
La ceremonia de firma en Davos reunió a líderes de varios países, quienes formalizaron su apoyo al consejo. Los asistentes incluyeron:
- Argentina
- Paraguay
- Indonesia
- Jordania
- Kazajstán
- Marruecos
- Qatar
- Arabia Saudita
- Emiratos Árabes Unidos
- Turquía
- Egipto
- Bahrein
- Pakistán
- Hungría
- Kosovo
- Uzbekistán
- Vietnam
Notablemente, Israel, aunque no estuvo presente en la ceremonia, ya ha expresado su intención de unirse al consejo, lo que sugiere un interés estratégico en participar en esta nueva plataforma. La creación del ‘Consejo de Paz’ representa una acción significativa en la política internacional, especialmente en el contexto de intereses geopolíticos en constante evolución.
Este nuevo organismo no solo podría redefinir la dinámica del conflicto en Gaza, sino que también tiene el potencial de cambiar el panorama de la gobernanza y la diplomacia mundial, al ofrecer una alternativa a las estructuras tradicionales como la ONU. Con este paso, Trump busca posicionar a su administración como un jugador clave en la búsqueda de soluciones a conflictos internacionales, al mismo tiempo que desafía el dominio de la ONU.