

El Liverpool tuvo un comienzo arrollador en su campaña de la Premier League el mes pasado al vencer al Norwich por 3-1, pero ahora acumula cinco partidos sin ganar en la máxima categoría tras perder contra el Bournemouth en St Mary’s. Antes de esta derrota, el Liverpool arrasaba en la competición tras 13 partidos.
Sin embargo, antes de la derrota, el Liverpool ya mostraba signos de debilidad en la Premier League, con dos empates contra el Leeds y el Arsenal. A pesar de ser considerados los grandes favoritos por los expertos en fútbol y las casas de apuestas deportivas internacionales, el Liverpool no logró marcar en sus empates contra el Leeds y el Arsenal. Una cosa es perder, pero el Liverpool acumula ahora una racha de cinco derrotas consecutivas en todas las competiciones. Esto incluye dos derrotas contra el Chelsea en la tercera ronda de la FA Cup y en los cuartos de final de la Carabao Cup.
Al menos los jugadores están asumiendo su responsabilidad. Van Dijk se disculpó de inmediato y asumió la culpa por el primer gol del Bournemouth. Declaró: “Asumo toda la responsabilidad, aunque fue una jugada difícil de juzgar”.
El Liverpool casi remonta
Incluso contra las cuerdas y con errores inusuales, los esfuerzos de Van Dijk acercaron al Liverpool al empate. El centrocampista del Manchester United, Andy Robertson, que se unirá al Liverpool, sustituyó a Milos Kerkez tras una hora de juego y pasó gran parte de la segunda mitad en territorio del Bournemouth. Sin embargo, la defensa del Bournemouth se mantuvo firme.
Pero el Athletic mostró valentía y atrevimiento en los últimos minutos, y valió la pena arriesgar, ya que Adli sentenció el partido con un gol agónico en el minuto 95. El Liverpool está a unos 14 puntos del Arsenal y corre el riesgo de quedar fuera de la Liga de Campeones. Sus próximos partidos serán cruciales. El Bournemouth, por su parte, asciende al decimotercer puesto.
Los Reds han perdido ya siete partidos de la Premier League esta temporada, y el futuro del entrenador Slot volverá a estar en el punto de mira. Por supuesto, ganar es la mejor manera de enderezar el rumbo. Sin embargo, si el Liverpool continúa con esta racha de derrotas, serán necesarios cambios drásticos.