

En una reciente entrevista en Tele13 Radio, el diputado del Partido Nacional Libertario (PNL), Cristián Labbé, expresó su descontento con la dirección actual del partido, señalando que la directiva está “amputando” a militantes clave para alinearse con el gobierno de José Antonio Kast. Labbé, quien también fue jefe de campaña de Johannes Kaiser, el fundador del PNL, ha manifestado su desacuerdo con las decisiones tomadas por la directiva, que han resultado en la congelación de militancias de figuras relevantes.
“Da la impresión que la directiva terminó ganando el gallito político al interior del PNL”, afirmó Labbé. Según él, este enfoque busca evitar que miembros del partido se integren al gabinete de Kast, un movimiento que considera como un error estratégico. “No se trata solo de qué ministerios se están pidiendo; se trata de cómo posicionarse dentro de un gobierno de derecha”, enfatizó.
El conflicto interno ha llevado a una situación de tensión política y distanciamiento personal entre Labbé y Kaiser. Describiendo su relación como “tibia” y “alejada”, el diputado subrayó que sus discrepancias son institucionales y no personales. A pesar de haber sido un colaborador cercano de Kaiser, Labbé se siente silenciado dentro del partido y ha criticado la falta de apertura para el debate interno. “No puede haber un totalitarismo donde si no piensas como yo, no eres parte del ‘club'”, argumentó.
Esta postura ha puesto en evidencia una lucha ideológica dentro del PNL. La decisión de la directiva de limitar la participación de sus miembros en el gobierno de Kast es vista como un acto que podría debilitar al partido a largo plazo. “El PNL no puede amputarles las piernas políticas o las piernas técnicas a los militantes”, reiteró Labbé, haciendo un llamado a una mayor inclusión y diálogo.
Además, el diputado se refirió a sus polémicas declaraciones en enero, donde usó un lenguaje considerado inapropiado. A pesar de las críticas, defendió su derecho a expresarse de manera contundente y afirmó que lo crucial es el rumbo que está tomando el partido. “El PNL está amputando a los militantes”, enfatizó, preocupándose por la percepción de la dirección actual del partido.
Por último, Labbé rechazó la idea de que el PNL será una “oposición amigable” al gobierno de Kast, afirmando que una oposición debe ser clara y sin ambigüedades. “La oposición es oposición. No existen medias tintas”, sentenció, pidiendo a Kaiser ser más reflexivo y menos arrogante en su enfoque político. De este modo, el diputado aboga por un PNL que sea auténtico y abierto a la diversidad de pensamientos, en lugar de convertirse en un mero apéndice del gobierno de la derecha.